Por Raquel Forte
Politóloga | Máster en Gobierno y Administración Pública
Universidad Complutense de Madrid | Exbecaria BECAL
Una experiencia que inspiró esta investigación
Este artículo tiene su origen en una experiencia profesional y académica que me permitió observar de cerca una realidad que merece ser analizada y atendida. Como funcionaria del Ministerio de Economía y Finanzas, tuve la oportunidad de formar parte del equipo de trabajo del Programa Nacional de Becas “Don Carlos Antonio López” (BECAL), una política pública que ha contribuido significativamente a la formación de capital humano avanzado para el desarrollo del Paraguay. Desde ese espacio pude conocer a numerosos profesionales que accedieron a oportunidades de formación de excelencia en las mejores universidades de prestigio internacional y que regresaron al país con nuevas capacidades, conocimientos y una firme voluntad de aportar al fortalecimiento de las instituciones públicas.
Sin embargo, también observé una situación recurrente, muchos de estos profesionales retornaban con grandes expectativas de contribuir al sector público, pero encontraban limitaciones para aplicar plenamente los conocimientos adquiridos o para acceder a espacios donde pudieran generar un impacto acorde con su formación. Esta realidad despertó en mí una inquietud profesional sobre cómo el Estado podría aprovechar mejor la importante inversión realizada en la formación de sus servidores públicos.
Años después, tuve el privilegio de convertirme también en beneficiaria de una beca BECAL para cursar la Maestría en Gobierno y Administración Pública en la Universidad Complutense de Madrid. Esta experiencia fortaleció aún más mi interés por los temas vinculados a la modernización del Estado, la gestión estratégica del talento y el fortalecimiento de las
capacidades institucionales.
Por ello, decidí centrar mi trabajo de investigación en el análisis de los desafíos que enfrenta el sector público para aprovechar el capital humano altamente calificado y en la elaboración de una propuesta de mejora orientada a fortalecer los mecanismos de identificación, reinserción y aprovechamiento del talento formado mediante programas de becas financiados con recursos públicos.
Más que una reflexión académica, esta propuesta busca aportar a un debate necesario sobre cómo convertir la inversión en formación avanzada en una verdadera herramienta de transformación institucional y generación de valor público para el Paraguay.
La modernización del Estado comienza con las personas
Cuando se habla de modernización del Estado, normalmente pensamos en digitalización, innovación tecnológica o simplificación de trámites. Sin embargo, existe un elemento igual o incluso más importante; Las personas que hacen funcionar las instituciones públicas.
En los últimos años, Paraguay ha realizado una importante inversión en la formación de capital humano avanzado mediante programas de becas internacionales como el Programa Nacional de Becas “Don Carlos Antonio López” (BECAL). Gracias a esta iniciativa, cientos de profesionales del sector público han accedido a maestrías y especializaciones en universidades de prestigio, fortaleciendo sus capacidades en áreas estratégicas para el desarrollo del país.
La pregunta que surge entonces es inevitable:
¿Está el Estado aprovechando todo ese conocimiento que ayudó a formar?
¿Por qué invertir en formación avanzada?
La formación internacional no representa únicamente un beneficio para quien obtiene una beca. Constituye una inversión pública destinada a fortalecer las capacidades del Estado y de mejorar la calidad de las políticas públicas.
Profesionales especializados en administración pública, evaluación de políticas, transformación digital, liderazgo, innovación o gestión del talento pueden aportar nuevas metodologías, experiencias internacionales y enfoques de gestión que contribuyan a instituciones más
eficientes y orientadas a resultados.
Cuando el conocimiento adquirido logra incorporarse a la gestión pública, el impacto trasciende el crecimiento profesional individual y se convierte en un activo institucional.
Un talento preparado para enfrentar los desafíos del país
La formación de funcionarios paraguayos ha abarcado numerosas áreas estratégicas para el desarrollo nacional. A través de programas de formación internacional, se han fortalecido capacidades en gestión pública y administración del Estado, evaluación y diseño de políticas públicas, innovación y transformación digital, tecnologías de la información y análisis de datos, salud pública, educación, ingeniería y desarrollo tecnológico, ciencias económicas, gestión del talento humano, planificación estratégica y desarrollo sostenible. Esta diversidad de disciplinas evidencia que Paraguay cuenta con profesionales altamente calificados, capaces de aportar conocimientos especializados, enfoques innovadores y soluciones basadas en evidencia para enfrentar los desafíos de la administración pública. Aprovechar este capital humano representa una oportunidad para fortalecer las instituciones, mejorar la gestión pública e impulsar el desarrollo sostenible del país.
El verdadero desafío no es formar talento
A pesar de estos avances, uno de los principales desafíos continúa siendo la reinserción estratégica de muchos profesionales altamente capacitados. En diversos casos, quienes regresan al país encuentran dificultades para desempeñar funciones acordes con la formación adquirida o para participar en espacios donde puedan aportar plenamente sus capacidades técnicas.
Como consecuencia, una parte importante del conocimiento acumulado corre el riesgo de no traducirse en mejoras para la gestión pública. Esta situación plantea un desafío institucional; fortalecer mecanismos que permitan identificar perfiles especializados, promover la gestión basada en el mérito y generar oportunidades para que el talento contribuya efectivamente al fortalecimiento del Estado.
Modernizar también significa gestionar el talento
La experiencia internacional demuestra que la modernización del Estado no depende únicamente de incorporar tecnología o aprobar nuevas leyes.
También requiere instituciones capaces de atraer, desarrollar, retener y aprovechar estratégicamente el conocimiento de sus servidores públicos.
Esto implica avanzar hacia modelos de gestión que promuevan:
Modernizar el Estado implica mucho más que incorporar nuevas tecnologías o simplificar procesos administrativos. También requiere fortalecer el liderazgo público para impulsar equipos comprometidos con el servicio a la ciudadanía, avanzar en la profesionalización de la función pública mediante sistemas basados en el mérito y las competencias, y fomentar una cultura de aprendizaje organizacional que permita a las instituciones adaptarse, compartir conocimientos y mejorar continuamente. Asimismo, es fundamental promover la innovación como una herramienta para diseñar soluciones más eficientes frente a los desafíos públicos y desarrollar capacidades estatales sostenibles que garanticen instituciones sólidas, resilientes y capaces de responder a las necesidades de la sociedad en el largo plazo. Solo mediante la combinación de estos elementos será posible construir una administración pública preparada para generar valor público y contribuir de manera efectiva al desarrollo del país.
Cuando el talento ocupa espacios donde puede generar valor público, las instituciones fortalecen su capacidad para diseñar mejores políticas, tomar decisiones basadas en evidencia y responder con mayor eficacia a las necesidades de la ciudadanía.
Una oportunidad para fortalecer el Estado paraguayo
La formación internacional ha permitido construir una nueva generación de profesionales con capacidades técnicas y estratégicas para contribuir al desarrollo del país.
El siguiente paso consiste en generar condiciones para que ese conocimiento se convierta en innovación institucional, mejora de la gestión y fortalecimiento de las capacidades del Estado. En definitiva, la inversión en capital humano alcanza su verdadero propósito cuando el conocimiento adquirido deja de ser un logro individual y pasa a convertirse en un recurso estratégico para el sector público.
Reflexión final
Paraguay ya ha demostrado su compromiso con la formación de capital humano avanzado. Ahora el reto es consolidar una gestión pública capaz de reconocer, integrar y aprovechar ese talento.
La modernización del Estado no depende únicamente de procesos tecnológicos o reformas administrativas. También exige instituciones que valoren el conocimiento, promuevan el mérito y conviertan la inversión en formación en mejores políticas públicas. Porque, al final, el verdadero desafío no es formar talento, sino crear las condiciones para que ese talento transforme el Estado y contribuya al desarrollo del país.